Salto de esquí – toda la atención está puesta en el “Penisgate”
Antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno, pocos habrían podido adivinar qué tema acapararía los titulares de la primera semana. “Penisgate” es el tema del que todos hablan y hace referencia a un rumor que está circulando. La creencia es que algunos saltadores de esquí estarían utilizando tratamientos de aumento de pene para obtener una ventaja.

Las acusaciones, informadas por primera vez por medios alemanes, sugieren que inyecciones temporales como el ácido hialurónico podrían aumentar el tamaño de los genitales, lo que potencialmente afectaría el ajuste de los trajes de salto de esquí, que son muy ceñidos. Las dimensiones de los trajes están estrictamente reguladas en este deporte, y superficies más grandes podrían, en teoría, ofrecer una mejor sustentación aerodinámica durante los saltos.
El director general de la WADA, Olivier Niggli, confirmó que la agencia está al tanto de los informes y que investigaría si se presenta alguna prueba creíble. Sin embargo, subrayó que no hay sustancias prohibidas involucradas y que, por el momento, las afirmaciones siguen sin demostrarse.
Informes minimizados
La Federación Internacional de Esquí y Snowboard ha restado importancia a los informes, calificándolos de especulación y afirmando que no hay indicios de que los atletas estén utilizando procedimientos médicos para manipular las medidas del equipamiento.
El salto de esquí ha estado bajo un mayor escrutinio en las últimas temporadas debido a problemas de cumplimiento del equipamiento, lo que hace que el tema sea especialmente sensible a medida que se acercan los Juegos Olímpicos.
Los oficiales enfatizaron que los controles de rutina y la aplicación estricta de las normas siguen en vigor, con inspecciones del equipamiento antes y después de cada salto. También aprovecharon la ocasión para recordar a los competidores que cualquier acción fuera del reglamento podría derivar en descalificación.






