Cómo se puntúa el snowboard big air: lo que debes saber
El snowboard big air se ha convertido en una de las pruebas más atractivas de los Juegos Olímpicos de Invierno, en parte porque es fácil de seguir y en parte porque premia tanto el nervio como la habilidad. En los Juegos de Milano-Cortina 2026, la disciplina regresa al Snow Park de Livigno, donde los riders se enfrentarán a un truco de alto impacto realizado desde un único salto enorme.

El big air hizo su debut olímpico en PyeongChang 2018 y no ha cambiado mucho su formato desde entonces. A cada atleta se le conceden tres intentos, pero solo cuentan las dos mejores puntuaciones. No se espera que los riders jueguen sobre seguro en cada salto, ya que el formato está diseñado para fomentar la progresión. Eso implica trucos más arriesgados y, ocasionalmente, un “caerse y quemarse”.
El salto de Livigno se extiende a lo largo de 225 metros, alcanza un pico de 40 metros y se sitúa sobre una pendiente media del 28 %. Estas cifras influyen directamente en la altura y la distancia que pueden generar los riders, lo que a su vez afecta a cómo se juzgan los trucos.
Cómo funciona la puntuación
La puntuación se basa en cuatro criterios, conocidos colectivamente como DEAL. El acrónimo engloba dificultad, ejecución, amplitud y aterrizaje, lo que significa que cada salto se evalúa según los cuatro aspectos. Así se desglosa.
- La dificultad premia la complejidad. Más giros, volteretas o movimientos fuera del eje suelen significar un mayor techo de puntos.
- La ejecución evalúa qué tan controlado está el truco, incluyendo la posición del cuerpo en el aire y si los agarres se mantienen de forma limpia en lugar de solo tocarlos brevemente.
- La amplitud tiene que ver con la escala. Los jueces quieren ver que los riders aprovechen correctamente el salto, alcanzando la zona de aterrizaje adecuada con suficiente altura y distancia para justificar el truco intentado. Pasarse o quedarse corto en el área de aterrizaje puede conllevar deducciones.
- El aterrizaje es el momento en el que termina el intento, y hacerlo limpio es fundamental. Esto significa que las rotaciones (giros en el aire) deben completarse antes del contacto con la nieve.
Un revert, sin embargo, ocurre cuando la tabla sigue girando después del aterrizaje y se considera una caída. La mayoría de los trucos de big air se construyen a partir de combinaciones de giros, volteretas y agarres. Los giros rotan horizontalmente en incrementos de 180 grados, mientras que las volteretas rotan de forma vertical.
Los atletas que se clasifican para big air también compiten en slopestyle, lo que significa que deben adaptarse rápidamente entre distintos tipos de circuitos.






